«CUANDO TE MUEVES, CREAS LUZ»

«CUANDO TE MUEVES, CREAS LUZ»

Hay frases que no suenan a teoría, sino a recordatorio.

Como si alguien te la hubiera dejado escrita en un sitio al que vuelves justo cuando lo necesitas.

«Cuando te mueves, creas luz».

A veces se nos olvida lo simple que es eso.

Pensamos que avanzar significa tenerlo claro, hacerlo perfecto, no fallar. Pero la mayoría de las veces avanzar es mucho menos poético y mucho más real: empezar sin ganas, continuar sin certeza, insistir sin ver resultados inmediatos.

Esfuerzo=Movimiento=Resultados

No es una ecuación exacta, es un proceso que solo se entiende cuando lo vives.

Porque moverse no siempre garantiza ver la luz al instante. Pero quedarse quieto garantiza lo contrario.

Cuando sientes que estás estancado, cuando todo parece igual, cuando la sensación es la de estar dentro de un túnel sin salida… no es que no haya luz. Es que todavía no te has movido lo suficiente como para verla.

Y aquí es donde empieza lo difícil.

Seguir caminando cuando no ves nada delante. Seguir intentándolo cuando no hay señales claras de que esté funcionando.

Seguir, incluso cuando sería más fácil parar.

Porque cada paso, aunque no lo parezca, cambia algo. No solo fuera. También dentro.

Aprendes. Te equivocas. Creces. Todo mientras avanzas.

Y sin darte cuenta, ese camino que al principio parecía oscuro empieza a tener pequeñas grietas de luz.

Hasta que un día miras atrás y entiendes que no saliste del túnel de golpe.

Saliste paso a paso. Movimiento a movimiento. Decisión a decisión.

Y entonces lo ves con claridad: no eras la misma persona que entró.

Eras alguien que se fue construyendo mientras caminaba.

Y quizá eso era la luz.

No el destino final. Sino todo lo que fuiste encendiendo por el camino.

Porque: «Cuando te mueves, creas luz».


← Volver a Ardora
Compartir

Cuando te mueves, creas luz.

Artículos, reflexiones y recomendaciones cada semana.

Unirme gratis